viernes, 4 de noviembre de 2011

19!

Parece que fue ayer cuando esperaba impaciente los 18 años, y cuando al cumplir esa edad me planteaba hacer miles de cosas, pero casi en un instante, al despertar de un dulce sueño, me di cuenta de que  era una cifra más la que subía al marcador.
Pero la verdad, es que no se si me gusta del todo cumplir años, no por la cifra, sino por la situación.
Es un día en el que recibes felicitaciones, abrazos, sonrisas, pero también un día en el que te acuerdas de aquellas personas que ya no están, o de aquellas que han salido de tu vida, sintiéndote decepcionada al darte cuenta de que hay personas que ya no se acuerdan de ti, o sintiéndote insignificante para muchas otras. En definitiva, es un día en el que hago balance de todo lo ocurrido este año, dándome cuenta de lo rápido que pasa el tiempo.
 Sin embargo, a su vez, es también el día de mi cumpleaños cuando siento que la vida me llama, que me invita a otra aventura, a un nuevo viaje, a un nuevo desafío, y que tengo una nueva oportunidad para no volver a caer en mis mismos errores, o para tomar el camino que más me conviene.
Aunque este, es un cumpleaños especial, ya que este año la vida me ha demostrado que después de la tormenta llega la calma. Ya llevaba mucho tiempo sin ganas de celebrar un cumpleaños, pero de repente, siendo mi mejor regalo, aparecisteis vosotros (o otros os volvisteis a encontrar en mi camino) para hacerme sentir querida, para hacerme reír con todas vuestras pamplinas, o simplemente para hacerme ver que estáis ahí, que no estoy sola.
Así, que hoy solo quería daros a todos las gracias, por abrirme vuestras puertas cuando otras se me cerraron, por aguantar todas mis cabezonerías, por estar siempre ahí y por hacerme feliz.  Y es que así, no me importa cumplir años.

Gracias por todo de verdad!

No hay comentarios:

Publicar un comentario